3 pasos para lograr un guardarropa sustentable

 FOTO DE OJO DE BÚHO | OJO DE BÚHO

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Si has decidido que quieres empezar a comprar de manera más consciente y sustentable, y si quieres saber de dónde vienen las cosas que compras y conocer su historia, ¡felicidades! Simplemente por estar tomando la decisión, ¡ya estás haciendo del mundo un mejor lugar!

Al preguntarnos cómo convertirnos en consumidores responsables que compran productos éticos, vemos que nuestro guardarropa es un muy buen punto de partida (si lo comparamos con electrónicos o aparatos de cocina, que son un tema mucho más complicado). En estos días, hay muchísimas marcas de ropa que producen de manera local y responsable, y mientras tomamos los primeros pasos hacia un estilo de vida consciente, empezar por el clóset es un buen comienzo.

Hacer toda la transición hacia un guardarropa de marcas responsables es todo un proceso, y hacerlo completamente ¡definitivamente toma años! Yo apenas estoy iniciando y entiendo lo complicado que puede ser. Sin embargo, no se necesita invertir miles de pesos para comprar ropa nueva. Por eso, aquí te dejo 3 pasos para recordar mientras analizas tus hábitos de consumo y cómo distribuir tu presupuesto de ropa hacia marcas sustentables.

1.     No tires tu ropa vieja

Seguramente estás tentada/o a ver tu clóset, tirar todo a la basura y empezar de cero, a comprar sólo de marcas sustentables. No lo hagas. No hay nada de malo en reconocer que la mayoría de la ropa que tenemos viene de fábricas que no son éticas, de hecho es el primer paso. Y al quedártelas, estás reduciendo basura (y pinturas químicas y otros materiales tóxicos) y manteniéndola fuera de los vertederos locales. Sé creativo con la ropa vieja. En México es poco común comprar ropa de segunda mano, así que puedes hacer un intercambio de ropa con tus amigos. Esa blusa que te encanta de tu mejor amiga y que nunca te compraste, puedes intercambiársela ¡por un par de jeans! Si nadie de tus amigos quiere la ropa, llévala a un centro de acopio o regálasela a la señora que ayuda en tu casa…seguro que alguno de sus hijos podrá usarla. Si ya está demasiado desgastada, ¡úsala como trapos para limpieza!

 FOTO DE OJO DE BÚHO | OJO DE BÚHO

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2.     Que tu ropa nueva sea de verdad necesaria

Piensa en las últimas tres veces que compraste algo de ropa. ¿Realmente lo necesitabas? Puede que tu respuesta sea sí, y ¡no hay nada de malo! Sin embargo, la mayoría de las veces hemos entrado en un hábito de creer que necesitamos esa falda o esos zapatos, cuando la realidad es que no. A nivel mundial, ¡compramos 400% más ropa que hace 20 años! Antes la ropa era algo en lo que se invertía, algo que tenía un ciclo de vida largo, que incluso se heredaba a los hermanos y primos. Si se rompía, se remendaba y la gente tenía una historia con su ropa. Ahora, la mayoría de lo que compramos lo usamos sólo unas cuantas veces antes de tirarlo porque “ya pasó la temporada” y reemplazarlo con otra cosa.

Una parte crucial de comprar conscientemente es comprar lo que de verdad necesitamos, en vez de comprar porque estamos aburridos, por terapia o porque “no tengo nada que ponerme”. Tenemos que romper el hábito de constantemente rotar nuestro guardarropa y empezar a preguntarnos por qué compramos tanto en primer lugar. Comprar básicos es perfecto, ya que tener piezas simples que puedes usar para todo e intercambiar con diferentes outfits, te permiten hacer más con menos. Cuando aprendemos el valor de la calidad sobre la cantidad, nos damos cuenta que al invertir en productos que están bien hechos y que duran más, que se pueden reparar y no pasan de moda tan rápido, podemos ahorrar dinero a largo plazo.

 OJO DE BÚHO EN MERCADO ESCONDIDO | OJO DE BÚHO

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3.     El conocimiento es poder

Empieza a preguntarte más sobre todo lo que te rodea. Investiga sobre tus marcas favoritas, donde usualmente compras. Puedes buscar en Project Just donde han hecho un trabajo increíble de investigación sobre el comportamiento ético y sustentable de la mayoría de las marcas multinacionales.

Al principio puede ser bastante difícil comprar de manera consciente. Hay que preguntarse y planear un poco cada compra. Aprovechar los bazares de fin de semana y comprar de diseñadores locales es un excelente primer paso. Así apoyas la economía local, reduces gastos y la contaminación causada por la transportación y sabes quién hizo tu ropa.

Busca las marcas que cuidan a sus empleados y les pagan un salario justo, que valoran la transparencia en su cadena de suministro y cuidan el medio ambiente.

Recuerda que como consumidores tenemos la elección de en dónde poner nuestro dinero y eso nos da poder sobre las empresas. Decide darle un buen uso y gasta tu dinero en compañías responsables, que trabajan con personas y no con números. Que tus hábitos de consumo reflejen tu respeto al planeta tierra y a las personas que la habitan.