Consumir con conciencia: 5 pasos para una cocina sustentable

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Mientras más aprendemos sobre cómo las decisiones que tomamos como consumidores sí tienen un gran impacto, nos damos cuenta que todo en este mundo está conectado. No podemos ver aislados los grandes problemas como las fábricas que explotan a sus trabajadores o la contaminación que existe en nuestro planeta sin ver a todo el sistema de manera global, con nosotros - los consumidores, en el otro extremo de este ciclo.

Los estudios demuestran que el cambio climático está afectando más a aquellos que ya se encuentran en una situación de pobreza. Aumenta las enfermedades, disminuye los recursos disponibles y pone a las personas en una situación aún más vulnerable. Por supuesto esto sólo en la parte social, si vemos la parte del medio ambiente eventualmente nos afectará a todos sin importar nuestro estatus socioeconómico, a menos que pongamos atención al impacto que nuestras decisiones cotidianas tienen.

Por esto y para promover el convertirnos en consumidores conscientes, les comparto algunas maneras sencillas en las que podemos comenzar a reducir nuestro impacto en la Madre Tierra empezando con ¡nuestros hábitos en la cocina!

USA TUPPERS.

Sí, los tuppers que tu mamá siempre te pide le devuelvas, son la mejor manera de evitar generar más basura de papel y plástico que genera pedir comida para llevar: cajas, contenedores, bolsas desechables y servilletas que terminan inevitablemente en la basura. Toda esta basura podría ser fácilmente eliminada si cocinamos más en casa y usamos tupperware (de preferencia de vidrio). Lo ideal es empezar poco a poco. Si siempre estás corriendo y no tienes tiempo para cocinar, intenta empezar con esto una vez a la semana. El próximo mes, intenta dos veces. Y así puedes ir encontrando el ritmo de generar menos basura al mismo tiempo que ayudas a tu bolsillo.

ELIMINA EL PLÁSTICO. DE VERDAD.

Todas esas bolsas que te dan en el súper y que has estado acumulando, ¿te suena? Recíclalas todas y no vuelvas a pedir más en el supermercado. El plástico es uno de los peores culpables de la contaminación, ya que bolsas y botellas terminan en ríos y mares, y muy poco porcentaje de lo que se genera es reciclado. Pero no termina ahí: no compres más las bolsas Ziploc para tu sándwich, mejor usa bolsas reusables (incluso puedes hacerlas). Y también es momento de decir no a las botellas de agua. Compra garrafones de vidrio que son de fácil relleno y consigue una botella de acero para llevarla a todos lados. Verás que el agua se mantendrá más fresca que en plástico.

COME MENOS CARNE.

Esto puede ser un poco complicado para mucha gente y difícil de asimilar. Sin embargo, muchos estudios medioambientales han probado que la producción de ganado está en el top 3 de las principales causas del daño al medio ambiente. Deforestación, sobre uso de agua y emisión de gases invernadero y otros químicos contribuyen fuertemente al cambio climático y la industria de la carne es una de las principales culpables. Esto sin mencionar las condiciones deplorables e inhumanas que tienen que vivir estos animales. Para más información no te pierdas el documental: Cowspiracy. Y si no puedes dejar la carne, la segunda opción es comprar carne orgánica, de animales libres y que además venga de productores de tu área.

COMPRA PRODUCTOS LOCALES Y DE TEMPORADA.

Estamos completamente malacostumbrados a entrar a un supermercado y comprar cualquier fruta o verdura que se nos antoje, sin siquiera preguntarnos si es de temporada. Lo que no nos damos cuenta es que este hábito en realidad contribuye inmensamente a la explotación laboral, trata de personas y esclavitud moderna (ojalá esto fuera mentira, pero no…para más detalle, checa el documental Food Chains). Comprar productos locales y de temporada, es una manera de asegurar que tus compras no contribuyen a la trata de personas, y además ¡es saludable! Busca los mercados de productores locales que además, suelen ser más baratos. 

HAZ UNA COMPOSTA CASERA.

Esto es básicamente un contenedor para reciclar materia orgánica. Hacer composta reduce significativamente el desperdicio que llega a los vertederos. De hecho, hasta el 30% de los desechos en los vertederos son orgánicos y se pueden (y deberían) hacer composta. ¡Eso es mucha basura innecesaria! Hacer composta no es solamente bueno para el medio ambiente, sino que puede ser muy útil en el hogar. Provee de tierra fértil y saludable para plantas ya que el abono resultante es totalmente natural y libre de fertilizantes. Y no tiene que ser algo complicado. Hay aparatos como el CompoKeeper que hacen muy fácil el proceso de hacer composta, incluso si vives en un apartamento pequeño y no tienes jardín ni patio. Pero si tienes el espacio y el tiempo, ¡puedes construir tu propio contenedor de composta casera! Si no sabes qué va en la composta, checa la imagen de The Note Passer.

No te frustres si tus hábitos en la cocina no son lo más ecológicos del mundo. Recuerda que tomar el primer paso es lo más importante e integrar poco a poco cambios a tu estilo de vida. Escoge uno de los puntos de esta lista y comienza esta semana. La siguiente semana intenta otro y así ¡hasta que logres tener una cocina sustentable!